En las dos primeras partes de este libro, nos hemos enfocado en la arquitectura interna de nuestro liderazgo. Hemos deconstruido el ego y hemos practicado conscientemente las disciplinas del Ser. Ahora, entramos en el territorio de los resultados. ¿Qué sucede en el mundo exterior, en el mercado, en nuestros proyectos, cuando un equipo de liderazgo opera consistentemente desde un alto nivel de conciencia?

La respuesta es que empezamos a operar bajo un nuevo conjunto de leyes físicas. Trascendemos la física newtoniana de los negocios —la visión lineal de causa y efecto donde el éxito es proporcional al esfuerzo (Fuerza)— y entramos en el dominio de la física cuántica, el dominio de la Sincronicidad.

La sincronicidad, término acuñado por el psicólogo Carl Jung, se define como una "coincidencia significativa". Son esos eventos que, desde la lógica lineal, parecen "suerte", "casualidad" o un "milagro". El cliente perfecto llama en el momento justo. La solución a un problema técnico imposible aparece en un sueño. Te encuentras con la persona clave en un aeropuerto.

El liderazgo basado en el ego ve estos eventos como anomalías aleatorias en un universo indiferente. El liderazgo basado en el Ser entiende que la sincronicidad no es una anomalía; es el lenguaje natural de un universo que responde a la intención. Es el resultado predecible de alinear nuestro campo energético con el resultado que deseamos.

La Física Energética de la "Suerte"

La explicación es simple en su elegancia. Como hemos visto, todo en el universo es energía vibrando a diferentes frecuencias.

El salto cuántico en el liderazgo ocurre cuando dejamos de intentar "hacer que las cosas pasen" y nos enfocamos en "permitir que pasen", al convertirnos en el tipo de atractor energético al que le ocurren.

Simulación: La Búsqueda del Terreno Imposible

Convertirse en un Imán para los Milagros

Cuando un líder y una organización elevan su nivel de conciencia, la sincronicidad se convierte en su modo de operación estándar. Los "milagros" dejan de ser la excepción y se convierten en la norma. Entendemos que un milagro no es la suspensión de las leyes de la naturaleza, sino nuestra alineación con leyes superiores que el paradigma de la Fuerza no puede percibir.

Su trabajo como líder de alta conciencia ya no es solo ser un estratega o un gerente. Su función principal es ser el guardián de la frecuencia vibratoria de la organización. Si usted mantiene la pureza y el poder de la intención, si mantiene al equipo operando desde el Amor y el Propósito, el universo mismo se encargará de la logística.