En nuestro primer libro y en los talleres iniciales, aprendimos la práctica fundamental de "Dejar Ir" aplicada a las emociones. Aprendimos a soltar la energía de la ira, del miedo y de la frustración en el momento en que surgían. Esa es la habilidad de primeros auxilios de la conciencia; es el equivalente a tomar un analgésico para el dolor de cabeza. Es vital y necesaria.

Ahora, en esta etapa avanzada de nuestra práctica, vamos a trascender el tratamiento del síntoma para extirpar la causa. No nos conformaremos con aliviar el dolor de cabeza; vamos a corregir la desalineación en la columna vertebral que lo provoca.

El dolor de cabeza es la emoción negativa. La desalineación es la creencia limitante que la genera una y otra vez. Si solo soltamos la emoción de la ira pero mantenemos intacta la creencia subyacente de que "la gente es incompetente y yo tengo que controlarlo todo", la ira volverá a surgir inevitablemente ante el próximo error.

El "Dejar Ir" Avanzado, por lo tanto, no se enfoca en el sentimiento, sino en la rendición del sistema de pensamiento que le da origen.

El Protocolo de Demolición de Creencias

Este es un proceso de introspección profunda que se realiza desde la perspectiva del Testigo que cultivamos en el capítulo anterior. Requiere honestidad radical.

Paso 1: Identificar el Patrón de Sufrimiento. Comience por un resultado negativo recurrente en su liderazgo. No un evento aislado, sino un patrón. (Ej: "Mis mejores talentos se van después de un par de años", "Mis proyectos siempre terminan en una carrera frenética de última hora", "Siento un resentimiento constante hacia mi socio").

Paso 2: Rastrear la Emoción de Fuerza Asociada. ¿Cuál es la emoción predominante que acompaña a este patrón? ¿Es la frustración, la decepción, la ansiedad, el resentimiento? Permítase sentirla por un momento, sin juicio.

Paso 3: Excavar hasta la Creencia Fundamental. Active su "arqueólogo mental". Hágase la pregunta de poder del Capítulo 3: "¿Qué tendría que creer yo que es la verdad absoluta sobre el mundo, sobre los demás o sobre mí, para que este patrón y esta emoción sigan manifestándose?". Deje que la respuesta emerja desde el subconsciente. Escríbala. (Ej: "Para que mi mejor gente siempre se vaya, tengo que creer que 'no se puede confiar en nadie a largo plazo' o 'en el fondo, no merezco tener un equipo leal'").

Paso 4: Poner la Creencia en el "Laboratorio del Testigo". Aquí ocurre el salto cuántico. Desde la perspectiva del Testigo, observe esa creencia que ha escrito. No la vea como "su" creencia o como "la verdad". Véala como un objeto, un programa informático, un "ladrillo" de la vieja arquitectura. Ahora, sométala a un interrogatorio socrático:

Paso 5: El Acto Consciente de Rendición. Habiendo expuesto la creencia como falsa, habiendo vislumbrado una nueva realidad y estando dispuesto a soltar su ganancia oculta, ahora realiza el acto final. Con una intención clara y calmada, declara internamente:

"Desde la presencia de mi Ser, veo esta creencia por lo que es: un programa del pasado. Rindo y suelto completamente la creencia de que [inserte la creencia aquí] y toda la energía y los sentimientos asociados a ella a través del tiempo. Elijo la libertad."

Simulación: Desmantelando el Cimiento del "No Soy Suficiente"

Este proceso es la demolición consciente y sistemática de la prisión del ego. Cada creencia que rendimos es un muro que cae. Cada muro que cae, revela más de la luz y el espacio de nuestro verdadero Ser. Este es el trabajo de arquitectura más importante que jamás realizaremos.