El área administrativa es el centro de la organización, y como tal, todos los caminos conducen a ella. El equipo comercial necesita un dato para una propuesta. El de operaciones, un informe de costos. El de dirección, una proyección para ayer. Si no tenemos un sistema para gestionar este flujo constante de peticiones, nuestro escritorio se convierte en una zona de caos, regida por la urgencia de los demás.
La reacción de la Fuerza ante esta situación es una de dos:
- La Sumisión (Miedo): Decimos "sí" a todo. Nos sobrecargamos, trabajamos fuera de horario y vivimos en un estado de estrés constante por miedo a decepcionar o a generar un conflicto. Nos convertimos en una alfombra sobre la que todos secan sus urgencias.
- La Resistencia (Ira/Orgullo): Nos volvemos rígidos y defensivos. Respondemos con frases como "Ese no es el procedimiento", "Tienes que llenar el formulario" o "Estoy muy ocupado ahora". Protegemos nuestro tiempo, pero creamos muros de burocracia y generamos resentimiento.
Ambas son posturas perdedoras.
El Poder reside en una tercera vía: convertirnos en un Guardián de Límites Claros y Flexibles. No somos una pared que bloquea, ni una puerta abierta que deja pasar todo. Somos una compuerta de un canal: un mecanismo inteligente que regula el flujo para el bien de todo el sistema.
Establecer límites no es un acto egoísta. Es un acto de servicio a la organización. Un límite claro protege la integridad de nuestros procesos, asegura la calidad de nuestro trabajo y, paradójicamente, genera más respeto y confianza que la complacencia constante.
Concepto Clave (Schmedling): Para poder aplicar los "Acuerdos del Socio de Poder" (Capítulo 6 del libro comercial) en nuestro rol, debemos recordar especialmente dos: "No permitiré que me hagas daño" (que se traduce en no permitir que la falta de planificación de otros se convierta en tu estrés) y "No me haré daño a mí mismo" (que se traduce en proteger tu bienestar y tus tiempos).
El Protocolo para Establecer Límites con Poder
Cuando alguien se acerca con una petición que es irrazonable, que interrumpe tu flujo de trabajo o que no sigue los procedimientos, en lugar de reaccionar, aplicas este protocolo de 3 pasos.
Paso 1: Validar y Escuchar (Acuerdo 1: No te haré daño).
Lo primero que hacemos es validar la necesidad de la otra persona. Esto disuelve inmediatamente la energía de la confrontación.
- Frases de Poder:
- "Entiendo completamente la urgencia que tienes con esto."
- "Claro que sí, veo por qué necesitas este dato ahora."
- "Gracias por traer esto a mi atención."
Paso 2: Declarar tu Realidad con Calma (Acuerdo 3: No me haré daño a mí mismo).
Con total transparencia y sin disculparte, expones tu propia realidad. No como una queja, sino como un dato.
- Frases de Poder:
- "Para que lo sepas, en este momento estoy en medio del cierre del informe X, que debe estar listo en una hora."
- "El procedimiento estándar para esta solicitud requiere la aprobación de Y para asegurar la consistencia de los datos."
- "En este momento, mi capacidad está al 100% para poder cumplir con los plazos ya comprometidos."
Paso 3: Proponer un "Pacto Claro" Colaborativo (Acuerdo 4).
Aquí es donde pasas de ser una barrera a ser un socio. Ofreces una solución que respeta tanto la necesidad del otro como la tuya.
- Frases de Poder:
- "Te propongo lo siguiente: tan pronto como termine este informe en una hora, tu petición será mi máxima prioridad. ¿Te parece bien?"
- "Para acelerar esto, ¿qué te parece si mientras yo preparo la base, tú gestionas la aprobación de Y? Así trabajamos en paralelo."
- "No puedo ayudarte con esto ahora, pero sí puedo reservarte un espacio a las 2 PM para dedicarle toda mi atención. ¿Agendamos la reunión?"
Simulación: El Director que se Salta el Proceso
- El Escenario: Un director se acerca a tu puesto. "Mónica, necesito que me saques un listado de todos los costos del proyecto Z de los últimos 6 meses. Lo necesito para una reunión en 20 minutos". El proceso normal requiere llenar una solicitud online para que quede registro.
- La Respuesta desde el Escritorio de FUERZA:
- Opción A (Sumisión): "Claro, director". Dejas todo lo que estás haciendo, trabajas a toda prisa, cometes errores y te sientes resentida. Le enseñas que puede saltarse los procesos contigo.
- Opción B (Resistencia): "Director, el procedimiento es llenar el formulario online". El director se molesta por la burocracia y la falta de colaboración.