Hasta ahora, hemos establecido que nuestra energía interna es el factor decisivo en el éxito comercial. Ahora, vamos a introducir una ley universal que, una vez comprendida, cambiará para siempre la forma en que ves cada interacción, cada negociación y cada "cliente difícil". Es la Ley de la Correspondencia, popularizada por Gerardo Schmedling, y se resume en una simple y devastadora frase:
Como es adentro, es afuera.
Este principio postula que el mundo exterior que experimentamos no es una realidad objetiva e independiente, sino un espejo perfecto que refleja nuestro propio estado de conciencia interior. La gente que atraemos, las situaciones que enfrentamos y los problemas que parecen "venir de afuera" son, en realidad, una correspondencia directa de la información que reside en nuestro subconsciente.
Para un equipo comercial, esta idea es dinamita pura. Significa que el "cliente imposible", el "mercado lento", la "competencia desleal" y la "negociación trabada" no son problemas externos que debemos solucionar. Son información que el universo nos presenta. Son un espejo que nos muestra, con una precisión del 100%, dónde está nuestra propia energía y cuáles son nuestras creencias limitantes.
Concepto Clave: El Cliente como Espejo Dejamos de ver al cliente como una entidad separada a la que hay que convencer o contra la que hay que luchar. Empezamos a verlo como un maestro y un espejo. La resistencia, la duda o la agresividad del cliente son un reflejo directo de una resistencia, duda o agresividad que existe primero dentro de nosotros. Si no te gusta lo que ves en el espejo, no sirve de nada pelear con el reflejo. Debes trabajar sobre el rostro que se está reflejando: el tuyo.
Este principio nos saca del rol de víctimas de las circunstancias y nos coloca en el de arquitectos de nuestra realidad.
| Si Afuera Ves... (El Reflejo) | El Espejo te Muestra... (Tu Interior) | La Pregunta de Poder para Ti |
|---|---|---|
| Clientes que solo se enfocan en el precio y regatean constantemente. | Tu propia duda sobre el inmenso valor que ofreces. Tu energía está en la "escasez" y el costo, no en la abundancia y el valor. | "¿Creo yo, con cada fibra de mi ser, que el valor que ofrecemos justifica nuestro precio y más?" |
| Clientes indecisos que nunca se comprometen y siempre "lo tienen que pensar". | Tu propia falta de certeza interna. Una parte de ti no está 100% comprometida con la solución o tienes miedo a pedir una decisión clara. | "¿Estoy yo 100% convencido y comprometido con que esta es la mejor solución para este cliente?" |
| Clientes que "desaparecen" y no responden tus correos (ghosting). | Tu propia energía de "necesidad" y persecución. Tu apego al resultado está repeliendo al cliente. | "¿Estoy actuando desde la confianza y el servicio, o desde el miedo a perder el trato?" |
| Clientes que te tratan con falta de respeto o no valoran tu tiempo. | Una falta de límites claros y firmes de tu parte. Una creencia interna de que tienes que "aguantar" para conseguir la venta. | "¿Dónde estoy yo faltándome al respeto a mí mismo (ej. trabajando fuera de horario, no valorando mi tiempo)?" |
| El mercado está "muy lento" y "no hay oportunidades". | Una creencia interna de escasez. Tu percepción está filtrada para ver solo la falta de oportunidades, no las que sí existen. | "¿Estoy dispuesto a soltar la creencia de que 'las cosas están difíciles' y buscar la oportunidad que se esconde en este desafío?" |
La Ley de la Correspondencia es el fin del juego de la culpa. Nos obliga a mirar hacia adentro y a tomar el 100% de la responsabilidad por la realidad que experimentamos. Si afuera hay guerra, es porque adentro hay conflicto. Si quieres paz y colaboración en tus negociaciones, cultiva la paz y la colaboración en tu propio ser.